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¿Por qué no soluciona Tabakalera el problema de los mediadores de Ubik?

06/02/2019
Tabakalera va a tener este año un presupuesto de 6 millones de euros. Con un 1,3% de este presupuesto ya estaba solucionada la situación de los y las mediadoras de la biblioteca Ubik, en huelga indefinida desde el 22 de diciembre. "No acierto a entender la cerrazón de los dirigentes de la casa" dijo un oyente en la mesa redonda del 27 de enero celebrada en Tabakalera. Los y las mediadoras respondieron a su pregunta.

Mesa Redonda BitartekariakEl 27 de enero los y las mediadoras de UBIK organizaron una mesa redonda en Tabakalera (Donostia) para compartir experiencias que han conseguido hacer frente a la precariedad en el mundo de la cultura. En el coloquio ofrecieron su testimonio las trabajadoras de la Mediateko del Azkuna Zentroa de Bilbao, así como los trabajadores de la biblioteca de Irun.

La respuesta de los y las mediadoras:

Cuando contábamos esto la gente alucinaba, sobre todo, porque la gente tenía una concepción muy distinta del tipo de gente que trabaja en un centro así. No se dan cuenta de que alguien que está trabajando aquí puede tener un sueldo que es verdaderamente precario, o unas condiciones laborales penosas

Me hace gracia lo que ha comentado la compañera de la Mediateka del centro Azkuna, porque nuestra situación es la misma. Cuando comenzamos a informar a la gente sobre nuestra situación nos preguntaban: pero ¿vosotros no sois funcionarios? pero, vosotros tenéis que cobrar bien, ¡que estáis trabajando aquí!, ¡que esto es público!

Esas preguntas y esos comentarios se repetían mogollón, y tenías que andar haciendo pedagogía, explicando cual era la estructura de Tabakalera: en realidad es una S.A. que está financiada por tres entidades (Ayuntamiento de Donostia, Diputación de Gipuzkoa y Gobierno Vasco), que se rige por la ley 2018 de empresas públicas, y yo no trabajo para Tabakalera, sino que estoy subcontratado en una empresa que se llama Sedena. Cuando contábamos esto la gente alucinaba, sobre todo, porque tenían una concepción muy distinta del tipo de gente que trabaja en un centro así. No se dan cuenta de que alguien que está trabajando aquí puede tener un sueldo que es verdaderamente precario, o unas condiciones laborales penosas.

"Si os damos lo que pedís las vamos a cagar porque por detrás vendrán muchos trabajadores de Tabakalera, de Koldo Mitxelena y de todo Donostia..."

Dicho esto, e intentando responder a la pregunta, tenemos que decir que hablando con la directora y con los miembros del consejo de administración, de alguna manera a alguien se le escapo que "si os damos el convenio que pedís, eso va a crear un precedente". Está claro que tanto Tabakalera como los cargos políticos no quieren aceptar ese convenio (el de intervención social de Gipuzkoa) mucho más digno que el que se nos aplica ahora. La cerrazón viene por no crear un precedente, porque aquí en Tabakalera estamos nosotros de huelga, reivindicando mejores condiciones laborales, pero la propia plantilla directa de Tabakalera está con movidas. No han llegado todavía a la huelga, pero hemos oído que están a la espera para ver como acaba lo nuestro y para decidir cómo atacan ellos y ellas. Y eso no queda ahí, en Tabakalera hay muchísima más precariedad: estamos nosotros en Ubik, pero está también la gente de Infopuntu, que también trabajan todos los días, fines de semana incluidos, en unas condiciones horribles; está también el personal de sala de exposiciones, en las mismas condiciones; personal de limpieza y seguridad, cubcontratada también, no sabemos en qué condiciones...

Al final estamos luchando contra un Goliat que es enorme: si os damos lo que pedís la vamos a cagar, porque por detrás vendrán muchos trabajadores de Tabakalera, de Koldo Mitxelena y de todo Donostia... La cerrazón creo que viene por eso, pero eso no nos echa para atrás. Tenemos claro que el convenio que pedimos es el que nos corresponde. El mismo convenio dice en su anexo que las bibliotecas públicas y las mediatecas están incluidas en el convenio, y se corresponde con el trabajo que realizamos. Se aplica en la biblioteca de Irun y va a empezar a aplicarse ahora en la mediateca del centro Azkuna. Está claro que se puede. Lo que falta es voluntad política, por lo que comentábamos de crear un precedente y demás.