Programa de Aprendizaje en Inglés: la versión 'top manta' del modelo D

2014/12/12
Mesa redonda sobre el PAI organizada por la Fundación Manu Robles-Arangiz institutua, en Navarra.

Ivan Gimenez, Landeia 201.

Ivan Gimenez


Richard Weyndling es escocés, y su lengua materna es el inglés. A él nadie le puede acusar de “estar contra el inglés” o de no reconocer la importancia de este idioma. Por las mismas razones, a Richard Weyndling le molesta profundamente que la lengua inglesa se utilice como “herramienta de colonización” en otros países. “Yo no quiero ese papel para mi idioma”. Él es escocés, pero vive desde hace muchos años en Iruña. Ha sido profesor de inglés y formador de profesores de inglés. Y es trilingüe: también domina el castellano y el euskara. Tampoco nadie le puede acusar de no saber de lo que habla.

Con estas credenciales, un buen día decidió matricular a sus hijos en el modelo D (inmersión en euskara) de la escuela pública, y muchos años después ha comprobado que aquella decisión fue acertada: “La mejor manera de aprender inglés en Navarra es estudiar en el modelo D”.
Así de claro, dicho por un escocés en la mesa redonda que la Fundación Manu Robles-Arangiz organizó el pasado 6 de noviembre en la librería Katakrak de Iruña. Fue un acto intenso, muy participativo (acudieron unas 150 personas), y cuyas conclusiones se pueden resumir en una frase pronunciada por el propio Weyndling: “El PAI es la versión top manta del modelo D; es una copia barata diseñada por motivos ideológicos”.

Puede parecer una conclusión muy radical, pero quien hubiera escuchado a los ponentes que precedieron a Weyndling, no tendrá muchas dudas al respecto.

En primer lugar intervino Juan Carlos Moreno Cabrera, lingüista de la Universidad Autónoma de Madrid, autor de numerosos libros muy críticos con el monolingüismo imperante en el Estado español, entre otros 'El nacionalismo lingüístico. Una ideología destructiva' y 'Los dominios del español. Guía del imperialismo lingüístico panhispánico'.

En este caso, lo impactante fue escuchar cómo describió el proceso por el que “al inglés se le han asignado propiedades mágicas, hasta el punto de que si no lo dominamos, somos personas defectuosas”. Moreno desmontó el mito de que “todo el mundo habla inglés en el extranjero, y puso los ejemplos de Rusia, Japón, China o Italia, donde si no dominas la lengua propia del lugar, no puedes hacer negocios. En muchos casos, el inglés es utilísimo en los aeropuertos, pero por definición todos tratamos de pasar el menor tiempo posible en ellos”.

No obstante, esas propiedades mágicas hacen que “el inglés sea indiscutible, y por eso es la herramienta perfecta para que el euskara no siga progresando en Navarra”. Moreno se preguntó: “¿Hay que ir hacia un trilingüismo? Eso es un error, no se puede dar el mismo trato a una lengua extranjera que a las lenguas propias. Y en todo caso, si para aprender inglés hay que quitarle tiempo a otro idioma, debería ser al castellano, que no lo necesita porque es hegemónico”.

A María Antonia Font le correspondía relatar su experiencia personal como profesora y sindicalista en las Islas Baleares, donde una huelga indefinida en toda la red educativa (pública y concertada) puso contra las cuerdas al Gobierno autonómico en su afán por imponer el modelo TIL en inglés. Fueron tres semanas en el arranque del curso 2013-14 que se remataron un año más tarde con la anulación judicial de todo el plan de inmersión en inglés.

“Este proceso ha sido una muestra del acoso institucional contra la lengua catalana, y el PP ha creado un problema donde no lo había. En solo un año de imposición del inglés como lengua vehicular, el fracaso escolar aumentó en Baleares un 30%”.

Todo un experimento fallido, pero con consecuencias reales. Esos niños y niñas ya no podrán dar marcha atrás en su defectuosa educación... ¿Y los del PAI navarro?