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Necesitamos un cambio de modelo socioeconómico

17/11/2013
De la intervención de Carlos Azkunze, Coordinador de REAS Euskadi, en la apertura de la I Feria de Economía Solidaria. Lo primero de todo, hacer público el agradecimiento a todas las personas y entidades que han hecho posible la celebración de esta I Feria de Economía Solidaria (...) y lanzaros dos mensajes sencillos, pero claros, que también son dos emplazamientos.

Carlos AzkuCarlos Azkunde. REAS Euskadinze. REAS Euskadi

El primero de ellos es que necesitamos un cambio de modelo socio-económico. Si todavía no nos habíamos dado cuenta antes de 2007, hoy es evidente que el capitalismo no responde a las necesidades de las personas y pueblos. Un sistema nada democrático, que ha priorizado la economía especulativa sobre la real, así como la maximización de beneficios sobre el cuidado de las personas, la sostenibilidad medioambiental, y el buen vivir de los pueblos.

Este sistema nos arrastra a la incertidumbre y a la desesperanza, porque son tiempos de destrucción de empleo, de precarización de las condiciones de vida, de miedo a cruzar el umbral de la exclusión social, de cuestionamiento de los sistemas de protección, de pérdida de derechos sociales y económicos, de crisis de las instituciones tradicionales, sean éstas económicas, sociales o políticas, incapaces muchas veces de dar respuesta, a esas necesidades y a los desafíos que esta coyuntura presentan.

Necesitamos un cambio socio-económico como señalamos con los lemas de esta Feria: un cambio que nos permita construir una economía al servicio de las personas. Otra economía para una vida mejor, que tenga, como objetivo, la defensa y la promoción de los procesos relacionados con la propia sostenibilidad de la vida: sean estos procesos de tipo social, político, económico, cultural o medioambiental.

Os emplazamos, pues, a trabajar, cada quien desde su espacio y desde su responsabilidad en la dirección del cambio que necesitamos.

El segundo mensaje tiene que ver con nuestra modesta aportación. En estos tiempos, es importante que se alcen voces que reivindiquen una nueva manera de hacer economía. Que denuncien los excesos de ese capitalismo injusto, insolidario e insostenible; pero sobre todo, que sean capaces de elaborar un discurso propositivo, de alentar nuevas políticas públicas, y también de impulsar iniciativas de reapropiación del espacio público (sea éste político o económico) para la construcción y autogestión de herramientas económicas en manos de la propia ciudadanía.

Y ese es el espacio de la Economía Solidaria, que junto con otras economías críticas como la feminista y la ecológica, y de la mano de otros movimientos sociales, trata de convertir nuestra relación cotidiana con la economía en una herramienta política de transformación social.

Y éste, es un espacio de iniciativas concretas. REAS nació en 1997 y agrupa en la actualidad a 59 entidades y empresas. Empresas cooperativas, sociales y de inserción de carácter no lucrativo que están presentes (como veréis) en muchos sectores de producción de bienes y servicios. Al igual que junto con otras asociaciones, fundaciones e incluso un sindicato agrícola, presentes en ámbitos clave para la construcción de una nueva economía: la soberanía alimentaria frente al oligopolio de las multinacionales de la alimentación; la banca ética, frente a las instituciones financieras tradicionales de carácter fundamentalmente especulativo; el reciclaje y la recuperación frente a la cultura del consumismo irracional; las energías renovables, frente a la indecencia de las multinacionales que dictan las políticas energéticas de los gobiernos; o el comercio justo, frente a la marginación de los mercados de determinados sectores de la población o de otros pueblos del mundo.

En este sentido, el emplazamiento que os hacemos es claro: contribuid a la extensión y al crecimiento de estas iniciativas alternativas, aún muchas incipientes y frágiles, y apostad por ellas frente a aquellas que siguen generando exclusión e injusticias. Hacedlo apoyando las que ya existen, formando parte de ellas o creando vuestras propias experiencias.

Las experiencias de la economía solidaria son lo suficientemente utópicas para desafiar a la realidad que existe, pero reales para no ser descartadas fácilmente

En el caso de REAS, estas iniciativas generan 1.470 empleos a tiempo completo. En tiempos de dificultades, apostamos por las personas y por mantener sus empleos y, particularmente, lo hacemos con las personas que tienen especiales dificultades de acceso al mercado laboral: personas jóvenes, mujeres, personas inmigrantes, personas en situación o riesgo de exclusión social, etc. No es casualidad que el 68% de esos empleos sean para mujeres.

 Pero no sólo generamos empleo. Impulsamos la organización de la ciudadanía y, por ello, contamos con 3.155 personas voluntarias y miles de personas asociadas que con su trabajo, sus aportaciones económicas, su consumo, etc. sostienen ese mercado social que impulsamos.

 Un mercado en el que nuestras entidades han contado en 2012 con unos ingresos totales de 82.455.880€. Una cantidad modesta, pero nada desdeñable: estamos en la economía real y generamos y redistribuimos riqueza social y económica.

 Como señala el politólogo portugués Boaventura de Sousa Santo, “las experiencias de la economía solidaria son lo suficientemente utópicas para desafiar a la realidad que existe, pero reales para no ser descartadas fácilmente…”. Las iniciativas de REAS llevan en sus genes ese impulso utópico desafiante, que reclama un nuevo modelo socio-económico; pero son reales, muy reales, siempre en construcción, pero también en crecimiento. Y son ya, y lo decimos con modestia pero sin reparos, alternativas que construyen una economía más justa, sostenible y solidaria.

Necesitamos un cambio de modelo socioeconómico