Inteligencia política. Confusión geopolítica vasca. Hillary Clinton y ELA

2016/11/11
La extraordinaria sorpresa con que nuestros medios de comunicación -y nuestros ciudadanos- se han encontrado a raíz del resultado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, nos lleva a una reflexión sobre lo que en EKAI Center hemos denominado "confusión geopolítica vasca". Detrás de esta "extraordinaria" sorpresa no late sino un más que evidente bloqueo informativo que continúa manteniendo a nuestros ciudadanos y nuestras empresas en una realidad virtual claramente deformada. Hillary Clinton era la opción "progresista", y punto. El que la realidad acredite que esta percepción es disparatada y tiene poco que ver con la realidad no importa demasiado. Los medios de comunicación están de acuerdo y cuando este acuerdo se produce no es necesario nada más.

Ekai Center, Working Paper 2016/11/10

1. La extraordinaria sorpresa con que nuestros medios de comunicación -y nuestros ciudadanos- se han encontrado a raíz del resultado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, nos lleva a una reflexión sobre lo que en EKAI Center hemos denominado "confusión geopolítica vasca". Detrás de esta "extraordinaria" sorpresa no late sino un más que evidente bloqueo informativo que continúa manteniendo a nuestros ciudadanos y nuestras empresas en una realidad virtual claramente deformada. Hillary Clinton era la opción "progresista", y punto. El que la realidad acredite que esta percepción es disparatada y tiene poco que ver con la realidad no importa demasiado. Los medios de comunicación están de acuerdo y cuando este acuerdo se produce no es necesario nada más.

2. Aunque pueda sorprender, no es tan difícil encontrar un paralelismo entre las consecuencias del bloqueo informativo en este caso y en otro reciente y sorprendente acontecimiento de nuestra vida social. Nos referimos al reciente artículo del Secretario General del sindicato ELA, en el que, analizando su actual enfrentamiento con las instituciones vascas, extendía la reflexión crítica al conjunto de la clase política vasca y, dando en el clavo de lo que está sucediendo, decía -citando a Salvador Cardús- lo siguiente:

"Se trata de si la verdad todavía importa, de si
interesan los hechos y de qué capacidad tenemos
para discernirlos de las falsedades".

3. Lo cierto es que si hay algo sorprendente en la realidad política vasca es en qué medida nos hemos introducido de forma conjunta en una huida alocada de la realidad, en la que los hechos no importan absolutamente nada y sólo se funciona en base a clichés mediáticos repetidos de forma constante.

4. Utilizar los medios de comunicación para transmitir y contrastar ideas y mensajes es una cosa y otra cosa es alimentarse exclusivamente de las modas y los clichés mediáticos y construir sobre ellos -y no sobre el análisis de la realidad- nuestra estrategia y nuestra ideología.

Desde el PP al PNV, EHBildu o Podemos, ... están construyendo en buena medida sus estrategias -y su ideología- sobre las modas mediáticas. Y esto es lo que genera consensos absurdos y alucinaciones colectivas, como la mitificación sin sentido de Hillary Clinton o la marginación de los sindicatos y de las relaciones laborales del debate político.

5. Sólo así se explica que, con una cierta perspectiva, comprobemos enseguida hasta qué punto se parecen -cada vez más- los mensajes de los grupos políticos, desde el PP al PNV, EHBildu o Podemos. Salvo en materias muy específicas, todos ellos están construyendo en buena medida sus estrategias -y su ideología- sobre las modas mediáticas. Y esto es lo que genera consensos absurdos y alucinaciones colectivas, como la mitificación sin sentido de Hillary Clinton o la marginación de los sindicatos y de las relaciones laborales del debate político.

6. En este disparatado contexto de homogeneización mediática, donde hablar de izquierda, derecha y centro parece más una broma que otra cosa, los sindicatos -ELA y LAB fundamentalmente en nuestro caso- tienen un grave problema: tienen serias dificultades para despegarse de la realidad. Como consecuencia de su propia actividad, de la sobriedad y seriedad de su gestión económica, ELA y LAB -aunque quisieran- lo tendrían muy difícil para dedicarse a "pájaros y flores" como, desgraciadamente, están haciendo grupos políticos y medios de comunicación.

Como consecuencia de su propia actividad, de la sobriedad y seriedad de su gestión económica, ELA y LAB -aunque quisieran- lo tendrían muy difícil para dedicarse a "pájaros y flores" como, desgraciadamente, están haciendo grupos políticos y medios de comunicación.

7. En el caso de Hillary Clinton, da igual su papel en el nacimiento, impulso y mantenimiento del terrorismo yihadista, en la destrucción de países musulmanes, en la venta de voluntades políticas, o su más que evidente alineamiento con la oligarquía financiera. Los medios nos dicen que es "progresista" y punto. En el caso de los sindicatos, da igual su extraordinario papel en el asentamiento del modelo de desarrollo industrial avanzado en el País Vasco. Da igual que la reforma laboral esté destruyendo precisamente el futuro de nuestro desarrollo industrial y de nuestra cohesión social. Da igual que la economía evolucione en una senda de crecimiento mientras los salarios -de forma disparatada- bajan, precisamente como consecuencia del debilitamiento de los sindicatos
vascos por parte de la reforma laboral.

Los medios, simplemente, no hablan de ello y, por lo tanto, nuestros políticos "pasan" de estos temas incómodos. Incómodos, precisamente porque no son moda mediática. Como en el caso de Hillary Clinton, todo parece indicar que, hasta que la realidad nos estalle en la cara, no vamos a ser capaces de reaccionar. Quizás ni siquiera en ese momento.

La separación creciente de la realidad que ello genera no es inocente. Significa ponerse de forma cada vez más clara al servicio de los grupos de interés que controlan los grandes medios de comunicación y, a través de ellos, los mensajes que los mismos emiten.

8. No deberíamos olvidar que estas estrategias de alimentarse casi exclusivamente de los mensajes mediáticos tienen un alto precio. La separación creciente de la realidad que ello genera no es inocente. Significa ponerse de forma cada vez más clara al servicio de los grupos de interés que controlan los grandes medios de comunicación y, a través de ellos, los mensajes que los mismos emiten.