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Iñaki Lasagabaster: "La libertad y los derechos no se regalan, se cogen"

06/07/2016
Cuando hablamos de autogobierno estamos hablando de estado, de poder político. El poder político se estructura en tres grandes cuestiones: población, territorio y poder que actúa en ese territorio y sobre estas personas. Hay que hacer ciertas matizaciones a esta idea del estado: No es lo mismo disponer del poder teóricamente que luego tenerlo prácticamente. Los poderes fácticos condicionan la independencia de los estados. Ahora bien, eso no nos tiene que llevar a concluir que el estado es innecesario. Es importante tener ese poder aunque fácticamente esté condicionado. Entenderemos como estado, entonces, un poder sobre una ciudadanía en un ámbito territorial determinado.

Soberania nacional y cuestion socialEsta es la es la intervención de Iñaki Lasagabaster en el seminario "Soberanía nacional y cuestión social"

Para reivindicar ese poder nosotros hemos utilizado diferentes instrumentos teóricos en la historia.

Se empezó a hablar de la foralidad, y también desde hace algunos años del reino de Navarra. Esa foralidad se ha reivindicado como instrumento para la recuperación de la soberanía. Reclamando la foralidad teníamos derecho a reclamar una estructura propia. La idea de froralidad no se correspondía con la del siglo XIX. Gracias a la interpretación posterior que ha hecho el tribunal constitucional de la cláusula adicional primera, la foralidad servía para superar los límites que se establecían en la constitución.

El Tribunal Supremo de Canadá dijo algo que me hizo recuperar la fe en el derecho: la constitución no tiene un solo principio sino varios, la democracia, el federalismo, los derechos fundamentales y la protección de las minorias

Otro instrumento que se ha utilizado en el del derecho de autodeterminación. Se ha solido repetir una y otra vez que sólamente es aplicable a pueblos coloniales, pero hoy en día eso no lo sostiene nadie. Se reconoce a todos los pueblos, pero no nos brinda los mecanismos para hacerlo valer jurídicamente. No por eso vamos a cesar de reivindicarlo. Podríamos beneficiarnos de él, ser titulares de él, porque corresponde a todos los pueblos.

Y para terminar el derecho a decidir que surge más recientemente. Surge en Canadá después de los dos referéndums que se realizaron en Quebec. El Tribunal Supremo de Canadá dijo algo que me hizo recuperar la fe en el derecho: la constitución no tiene un solo principio sino varios, la democracia, el federalismo, los derechos fundamentales y la protección de las minorias. Si el pueblo de Quebec manifiesta que quiere un nuevo estatus con Canadá, Canadá tiene que negociarla de buena fe y tienen que llegar a un resultado, y Canadá tiene que hacer que esa decisión se haga realidad. Es mas claro en Escocia. A pesar del acuerdo de unión para siempre de 1707 entre Inglaterra y Escocia, Cameron va a Escocia a preguntar “¿que queréis?” una vez que el SNP consigue mayoría absoluta. Negocian que preguntar. Votan y deciden. Eso es el derecho a decidir.

Las reivindicaciones forales están dentro de la constitución; un cambio de gobierno puede afectar de manera significativa en nuestro poder. Por eso hay que reclamar una estructura política de estado

Aquí, después de la muerte de Franco, comienza a armarse la estructura de autogobierno con el Estatuto y el Concierto. No obstante, no se cumple todo lo que dice el estatuto . En 1997 se dice en el acto de Gernika que el estatuto se ha agotado , no nos sirve para avanzar más. En verdad, es el sistema de las autonomías lo que estaba agotado.

En 2000 gana con mayoría absoluta Aznar en España. En esas elecciones el PP queda a 40.000 votos del PNV en la CAV. Aznar cree que en 2001 puede ganar las elecciones en la CAV con Mayor Oreja, pero ganó Ibarretxe. Se inicia la presentación de un nuevo proyecto de estatuto de autonomía en 2004. En el preámbulo del estatuto se dice: Euskadi tiene derecho a decidir, se plantea un nuevo estatuto actualizando derechos históricos para lograr una libre asociación en un estado compuesto, plurinacional y asimétrico. Es una propuesta de estatuto, por lo tanto está dentro de la constitución. Se aprueba aquí y hay que negociarlo en Madrid. En Madrid lo rechazaron de plano, y no se hablo más. Se cerro la puerta a cualquier debate sobre esto.

Ibarretxe volvió aquí y no pasó nada. No se quiso movilizar a la ciudadanía. Esto debilita. Se plantea una ley de consultas en 2008, una huida hacia adelante que el constitucional dijo que era incosntitucional, y se acabó. El propio PNV no estuvo por la defensa del proyecto de estatuto, y menos por la ley de consultas. Y la Izquierda abertzale estaba, también, a otras cosas.

¿En qué situacion estamos ahora?

Estamos en una situación en el que el gobierno y nuestras instituciones están muy demediadas, con un poder muy condicionado, y, políticamente, esto se manifiesta claramente: la sensación que reina es el miedo

1. Tenemos una debilidad política absoluta en nuestras instituciones de autogobierno La característica de un estado es el parlamento, el gobierno y el poder judicial. El parlamento es inviolable, su presidente dice como funciona el parlamento, quien entra y quien no. Eso es así en todo el mundo. Sino no es un parlamento. Sin embargo, el presidente del parlamento vasco fue procesado. Se le dijo que tenía que disolver los grupos parlamentarios, no lo hizo, y le aplicaron el , Código penal. La respuesta no fue contundente. Hobo un periodo en el que estuvieron procesados también Ibarretxe y Patxi López. ¿Qué autonomía tenemos, y qué poder, si nos procesan a todos?

Por eso es importante el concepto de estado. Porque si eres estado, aunque estés en una federación, te tienen que respetar tu carácter de estado. Nadie puede afectar a tus instituciones, porque son las tuyas, y tu legitimada es la de tu pueblo. Si no es así, si no conseguimos estructura de estado, siempre tendremos una autonomía condicionada. Las reivindicaciones forales están dentro de la constitución y un cambio de gobierno puede afectar de manera significativa en nuestro poder. Por eso hay que reclamar una estructura política de estado, con independencia de que después seas independiente o tengas otro estatus.

2. En cuanto a la participación en las instituciones centrales del estado, en el senado no pintamos nada, y el senado en sí no tiene prácticamente poder. En el Tribunal Constitucional, nosotros no nombramos a ningun miembro, no participamos en eso. Lo lógico es que si el estado es plurinacional que nosotros también participásemos en ello. Tenemos que reclamar el poder judicial. Un estado requiere de un poder judicial propio, como tienen los landers en Alemania.

3. Y con respecto al ejercicio de las competencias que nos concede la autonomía, Se ha producido una importante perdida y muchas de ellas no se han desarrollado. Por eso dijimos en el 97 que la vía del estatuto es una vía agotada. Pero también se estan adoptando decisiones que el Tribunal Constitucional esta dando por buenas, que limitan nuestra capacidad: limitación al endeudamiento, límites sobre financiación, aumento de horas lectivas en educación… Hoy en día tenemos un Tribunal Constitucional que da vergüenza ajena, y se ve en su propias sentencias en las que suele haber 4 votos particulares en contra, de un total de 12 mienbros.

Para acabar, estamos en una situación en el que el gobierno y nuestras instituciones están muy demediadas, con un poder muy condicionado, y, políticamente, esto se manifiesta claramente: la sensación que reina es el miedo, “que nos dejen como estamos, a ver si nos van a quitar el concierto”.

La participación en las instituciones centrales del estado no sirbe para nada, y esas instituciones estén en una terrible crisis. El estatuto no sirve para atraer mas competencias, no lo están cumpliendo desde que se creó. No sólo eso, el Tribunal Constitucional con su jurisprudencia está cada vez más cerrándonos las puertas a otras interpretaciones que podrían tener ciertas normas.

Antes he dicho que he recuperado mi fe en el derecho... de Canadá. Porque el Tribunal Supremo ante esta cuestión dijo que “en virtud de los cuatro principios de la constitución estoy obligado a negociar”. Sin embargo aquí nadie quiere negociar. Pero ya sabéis, la libertad y los derechos no se regalan, se cogen.