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Hacia un modelo energético sostenible para Euskal Herria

03/06/2014
La huella ecológica es un indicador a menudo utilizado para medir el impacto de la actividad humana sobre el medio ambiente. En concreto, la huella ecológica de una actividad se define como la superficie productiva necesaria para poder soportar dicha actividad de forma sostenible, es decir, sin destruir capital natural. Los estudios más recientes sobre la huella ecológica de nuestra civilización afirman que ésta superaba en 2009 la capacidad productiva del planeta en un 47% (GFN, 2013). Como no disponemos de medio planeta suplementario para soportar nuestra actividad de forma sostenible, el resultado es obvio: los recursos naturales se destruyen, y el medio se deteriora con rapidez.

buenoInguru Gaiak 5: Hacia un modelo energético sostenible para Euskal Herria

Gorka  Bueno,  Doctor  en Ingeniería de Telecomunicaciones. Profesor Titular  de  Tecnología  Electrónica  en  la Escuela  Técnica  Superior  de  Ingeniería  de Bilbao, UPV/EHU.

El problema de la insostenibilidad de nuestra civilización tiene una raíz energética indudable. De hecho, la componente más importante de la huella ecológica de la humanidad, en la actualidad, es lo que se conoce como huella de carbono. La huella de carbono de una actividad es la superficie boscosa necesaria para neutralizar las emisiones de CO2 de origen humano a que da lugar dicha actividad; estas emisiones son generadas, principalmente, al consumir combustibles fósiles (petróleo, gas natural y carbón). La huella de carbono de nuestra civilización supera la mitad de la huella ecológica total, y equivale a más de tres cuartas partes de la superficie bioproductiva de nuestro planeta.

MedioAmbiente5En el ámbito energético, el agotamiento del capital natural del planeta y la degradación del medio enfrenta a la humanidad a una doble amenaza de enormes dimensiones. Por un lado, las reservas energéticas mundiales de origen fósil se agotan. La Agencia Internacional de la Energía reconoció en 2010, por primera vez, que la producción mundial de petróleo convencional alcanzó el cénit en 2006, en torno a los 70 millones de barriles diarios (IEA, 2010). Por otro lado, el cambio climático amenaza la viabilidad de nuestra civilización.

La comunidad internacional reconoció en 2009, en la 15ª Conferencia de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Copenhague, que si queremos evitar un cambio climático catastrófico de consecuencias imprevistas es esencial mantener por debajo de 2 ºC un calentamiento global que ya ha superado los 0,7 ºC en el último siglo. Según el primer avance del quinto informe de progreso del IPCC, hecho público en octubre de 2013, el escenario futuro compatible con un calentamiento global por debajo de los dos grados exige reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI) en torno al 80% en 2050, y anularlas completamente más allá de 2070 (IPCC, 2013).

“El mundo se enfrenta a dos amenazas gemelas relacionadas con la energía: la de no disponer de un suministro adecuado y asegurado de ella a precios asequibles, y la del daño ambiental causado por el consumo energético excesivo”

Estas dos amenazas, el agotamiento de los recursos energéticos de origen fósil y el cambio climático, son globales y nos obligan a consumir cada año menos energía de origen fósil. Nos afectan a todos los habitantes del planeta, y por tanto también a los que vivimos en Euskal Herria. En Hego Euskal Herria, sin embargo, una tercer amenaza debe sumarse a las dos anteriores: la enorme dependencia energética exterior de nuestro pueblo, que condiciona en gran medida los pasos a dar en el futuro.

La Agencia Internacional de la Energía dependiente de la OCDE, y por tanto plenamente ligada a los intereses del entramado productivo e institucional del mundo occidental afirmaba en el resumen ejecutivo de su informe anual de 2006 que “El mundo se enfrenta a dos amenazas gemelas relacionadas con la energía: la de no disponer de un suministro adecuado y asegurado de ella a precios asequibles, y la del daño ambiental causado por el consumo energético excesivo” (IEA, 2006), y subrayaba la necesidad de un cambio del modelo energético, que es claramente insostenible. La insostenibilidad del modelo energético actual es uno de los principales vectores de la crisis sistémica que sufre nuestra civilización, y está estrechamente ligada a otros vectores de la crisis: cambio climático y deterioro ambiental, agotamiento de recursos, e imposibilidad de lograr un crecimiento económico sostenido.

"En Hego Euskal Herria, sin embargo, una tercer amenaza debe sumarse a las dos anteriores: la enorme dependencia energética exterior de nuestro pueblo"

Este documento trata de clarificar algunas cuestiones en referencia al imprescindible cambio de modelo energético al que nos enfrentamos, desde la perspectiva de Hego Euskal Herria. Para ello, en un primer apartado repasaremos los principales indicadores energéticos de la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV) y la Comunidad Foral Navarra (CFN), y los analizaremos en el contexto internacional más cercano. Junto con el estudio de la evolución de los consumos energéticos de las dos últimas décadas, estos datos nos permitirán detectar nuestros principales focos de insostenibilidad energética. En un segundo apartado analizaremos los principales ejes de la política energética de las administraciones autonómicas vascas para los próximos años, y los evaluaremos desde la perspectiva de los objetivos marcados en la Unión Europea (UE) para las próximas décadas. Estos dos primeros apartados nos servirán para desenmascarar algunos maquillajes y trampas habituales en los mensajes y planes lanzados por las administraciones, que además distan mucho de alinearse con los tibios objetivos marcados por la UE. En un tercer apartado recogeremos los elementos clave que, en nuestra opinión, un modelo energético sostenible en Euskal Herria debe incorporar. Este futuro modelo sostenible, sin embargo, no debe perder de vista los innegables límites que presenta el contexto geofísico de nuestro país. Estos límites son explorados en el cuarto apartado, junto con algunos retos de especial importancia.