En qué lado estas?

2014/02/04
Muchas veces ronda por mi cabeza la misma pregunta: ¿En qué tenemos que invertir más nuestro tiempo y nuestras fuerzas, en defendernos de los ataques que recibimos o en la construcción de alternativas? Me cuesta mucho encontrar el punto de equilibrio entre los dos conceptos.

Txapis_OtegiTxapis Otegi, Murgilkidea (xomorrito.com)

Pero empiezo a pensar que el error es mío, porque muchas veces me muevo creyendo que la actitud defensiva y la propositiva son opuestas. Como si una le quitara tiempo a la otra. Puede que a veces sea así, pero al caer en generalizaciones creo que olvidamos o arrinconamos actitudes constructivas que tienen muchas de las acciones defensivas. Seguro que parte de la responsabilidad es mía, pero cada vez está más claro que esa opinión adormecedora se difunde desde "arriba".
"Sindicatos, ONGs y demás asociaciones nunca proponéis alternativas nuevas. Os limitáis a decir que no a nuestras propuestas"

"Hoy en día lo fácil es echar un discurso anticapitalista, que lo difícil es proponer alternativas y que nadie está en eso"

Cuantas veces he oído o leído últimamente frases parecidas. Hace poco le escuché decir a Jon Sarasua que hoy en día lo fácil es echar un discurso anticapitalista, que lo difícil es proponer alternativas y que nadie está en eso. Luego dijo que la gente de Cáritas de Aretxabaleta sí que proponía otro modelo de sociedad. Y creo que yo mismo estoy cayendo en la trampa de ese tipo de opiniones.
La semana pasada participé en una concentración de Stop-Desahucios en contra de un desahucio que quiere hacer Kutxabank de Ordizia. (Es significativo que me haya salido escribir "en contra de un desahucio", y no "a favor del derecho a una vivienda digna"), y seguía dándole vueltas a la misma pregunta. Defendernos o proponer alternativas?

"Miré la pancarta y leí "no estás sola". Miré a la gente y había de casi todo. Jóvenes, mayores, sindicalistas, trabajador@s, jubilad@s, inmigrantes..."

Miré la pancarta y leí "no estás sola". Miré a la gente y había de casi todo. Jóvenes, mayores, sindicalistas, trabajador@s, jubilad@s, inmigrantes... hasta mi padre andaba por ahí. Que yo recuerde es la primera vez que compartimos pancarta mi padre y yo.
Hubo gritos en contra de Kutxabank, cómo no. Y eso fue lo único no constructivo-propositivo que hubo en esa concentración, porque está claro -para el que lo quiera ver- que detrás de la pancarta estábamos proponiendo una alternativa. Diciendo a Mariela y a quienes están en su situación que no están solas.

"¿Solo se construye comunidad en los bares o en las gradas del estadio de rugby? En las fiestas del pueblo y en las comidas populares sí que hay construcción; ¿y detrás de una pancarta no? ¿Detrás de una huelga general tampoco?"

Estábamos construyendo comunidad detrás de la pancarta, ofreciendo cobijo a una de las nuestras. ¿O es que solo se construye comunidad en los bares o en las gradas del estadio de rugby? En las fiestas del pueblo y en las comidas populares sí que hay construcción; ¿y detrás de una pancarta no? ¿Detrás de una huelga general tampoco?
No tenemos que caer en simplismos. La actitud constructiva y la propuesta de alternativas de las personas que estábamos detrás de la pancarta es clara para quien la quiera ver. Quizá la clave sea cómo atraer a la gente a participar en la construcción de esa alternativa. Mientras tanto debemos elegir en qué lado del conflicto social estamos.