En esta sociedad se valora más hacer tornillos que cuidar personas

2016/03/08
El patriarcado: esa palabra invisible para muchos pero sin la cual el sistema capitalista no pervive. Ese sistema que se sustenta en la subordinación de las mujeres e impone todo un sistema de valores desde la supremacía masculina.

Leire TxakartegiLeire Txakartegi, responsable del Área de Políticas de Género

El patriarcado no solo son datos de la precariedad, estamos hablando de cómo se configura el mundo, de cultura, de nuestra educación, sistema de valores... Todos y todas lo tenemos dentro y cuesta mucho sacarla.

Todavía, a veces, cuesta aún reconocer y visibilizar las desigualdades de género, porque se esconden detrás de los roles tradicionales de género, de lo supuestamente “neutral”

Todavía, a veces, cuesta aún reconocer y visibilizar las desigualdades de género, porque se esconden detrás de los roles tradicionales de género, de lo supuestamente “neutral” (cuando no es neutral...), del “interés general” (cuando realmente es el interés de los hombres...).

Sistema kapitalista patriarkala da. Kapitalismoak eta patriarkatuak bikote arriskutsua osatzen dute, planeta eta bizitza bera suntsitzen baitituzte. Bizi dugun krisia sistemarena da: krisian daude ekonomia, finantza mundua, demokrazia, zaintza lanak, ingurumena... Bikotea bera da krisian dagoena: sistema kapitalista eta patriarkala; sistema honek emakumeok isilpean eta musutruk egiten dugun zaintza lanari esker dirau. Lan ikustezin hau, ordea, bizitzarako ezinbestekoa da eta balio ekonomiko eta soziala eman behar zaio.

Todavía hoy, si analizamos el reparto de los tiempos destinados al trabajo doméstico y de cuidados, las mujeres dedican el doble del tiempo que los hombres a estas tareas

Las mujeres ya estábamos en crisis mucho antes del inicio de este periodo. Ya sufríamos precariedad y pobreza, ya que nuestra incorporación al empleo se dio en las actividades y en los sectores peor valorados, sin dejar de asumir los trabajos realizados en el ámbito privado. Todavía hoy, si analizamos el reparto de los tiempos destinados al trabajo doméstico y de cuidados, las mujeres dedican el doble del tiempo que los hombres a estas tareas (reciente informe de Eustat).

Como ocurre muchas veces en las cuestiones que afectan a las mujeres, la precariedad que siempre han sufrido las mujeres en el mercado de trabajo parecía que era un tema “particular”, específico de las mujeres, en tanto en cuanto se nos da la consideración de un “colectivo”. Pero las mujeres no somos un colectivo, somos un poco más de la mitad de la población. Ahora que afecta de forma cada vez más generalizada a los hombres, ya le damos categoría de problema general.

Beti esaten dugu prekarietateak emakume aurpegia duela baina aurpegi honen atzean zer dagoen begiratu behar dugu. Emakumeen prekarietatearen oinarria ulertzeko abiapuntua lanaren sexuaren araberako banaketa da. Atera dugun eskuorrian esaten dugu: lana sexuaren arabera banatuta, prekarietatea bermatuta, la división sexual del trabajo sella la precariedad.

Bai, lana sexuaren arabera banatzen da eta emakumeok balio ekonomiko eta sozial txikiena ematen zaien lanetan gaude. Horrela dago egituratuta enplegua, eta ez kasualitatez. Beti jartzen dugu adibide bera: gizarte honetan ez zaio balio bera ematen tresnak  egiteari edo pertsonak zaintzeari. Emakumeon enpleguak geure zeregin naturalaren luzapen gisa ikusten dira, ia ia hutsaren truke egin beharrekoak.

Guzti honen ondorioa ikusi dugu gaur behin eta berriz: emakumeon egiturazko egoera prekarietatea da, enpleguan eta bizitzan, bizitzan eta enpleguan.

La desigualdad de género se cruza además con otros ejes de discriminación, como pueden se la diversidad sexual, de origen, la diversidad funcional, entre otros. Tenemos que incorporar estas categorías en nuestros análisis. Ejemplos: no es lo mismo ser hombre o mujer, pero tampoco es lo mismo ser mujer migrante o no, lesbiana o heterosexual, con alguna incapacidad... También la pata queda coja si no hacemos estos cruces.

Siendo el punto de partida de las mujeres peor que el de los hombres, los distintos ajustes y recortes que se han dado en nuestro país han tenido impactos más negativos en las mujeres. No queremos dar muchos datos. La brecha salarial entre hombres y mujeres ha crecido durante la crisis. Según los datos de la Diputación de Gipuzkoa, las mujeres ganan un 33,8% menos que los hombres. Nos parece un dato de enorme gravedad. Sufren mayor desempleo, temporalidad, contratación a tiempo parcial...

Enpleguaz harago dagoena ere azpimarratu behar dugu gaur, ikusten ez dena eta ikusi nahi ez dena:

  • Alde batetik, zaintzaren krisia (la “crisis de los cuidados”). Azken urte hauetan gastu sozialean egon diren murrizketen pisua emakumeengan jausi da neurri handi batean. Osasunean, hezkuntzan, haur-eskoletan, zaintza sektoreetan, kontziliazioari zuzendutako dirulaguntzetan... mozketak egon dira. Nola jasaten dira familietan horren ondorioak? Batez ere emakumeek betetzen duten “koltxoi” lanari esker. Emakumeak dira beste behin zaintza beregan hartzen ari direnak dohainik.
  • Mencionar asimismo los “impactos invisibles” de la crisis, que en realidad no son tan invisibles:
  1. - El impacto en la economía informal, que no aparece en las estadísticas. En este punto tenemos que mencionar a las empleadas de hogar (muchas de ellas mujeres migrantes), que hacen posible nuestra conciliación de la vida laboral y personal y que están en una situación de total vulnerabilidad.
  2. El regreso al hogar de muchas mujeres, con todo lo que esto implica en la vuelta a modelos de familia y de sociedad más conservadores.
  3. Mención también a la violencia machista. En 2015 64 mujeres fueron asesinadas en el Estado Español, en EH 6. Las cifras son escalofriantes. Se sigue sin hacer una lectura estructural de esta violencia y del peso que tiene en esta situación estructural la precariedad económica de las mujeres. Mientras, las partidas destinadas a las políticas de igualdad también están siendo recortadas por las administraciones.

Eta guzti honen aurrean zer? ELAk zer dio? Zeintzuk dira gure proposamenak eta erronkak?

Gure erronka nagusia genero berdintasuna sindikatuaren atal eta proposamen guztietan txertatzea da.

La lucha por la equidad de género no puede ser una lucha parcial y paralela de las mujeres porque género no son hombres y mujeres. Cuando hablamos de género hablamos básicamente de desigualdades.

1.- En la negociación colectiva, tenemos que responder a los intereses y necesidades de las mujeres. La erradicación de la brecha salarial y de la propia división sexual del trabajo tiene que ser un eje fundamental en nuestra estrategia de negociación colectiva.

En los últimos años hemos presumido de muchas huelgas protagonizadas por mujeres. Huelgas en sectores feminizados han tenido algunas características comunes: se han dado en el sector de cuidados (trabajos no valorados); son ámbitos privatizados a costa de las condiciones de las trabajadoras, aunque son actividades esenciales para el sostenimiento de la vida; han sido huelgas largas porque se han exigido contenidos estratégicos para la patronal (dignificar condiciones de trabajo, ir en contra de la reforma laboral...).

Datorren astean, martxoaren 17an, Bizkaiko erresidentzietako emakumeak grebara aterako dira beraien eskubideen alde. Emakume hauen borroka emakume guztion borroka da!
El sindicato tiene mucho que aprender de estos conflictos y tiene que facilitar que las delegadas y afiliadas hagan sus propios procesos de empoderamiento, individuales y colectivos.

2.- ELAn gizarte eredu justu baten alde ere ari gara lanean eta eredu honetan genero ekitatea zutabe nagusietako bat izan behar da guretzako.

La equidad de género tiene que ser un vector principal en el modelo de sociedad que defendemos. No es un mero discurso, la toma de conciencia de esta cuestión plantea cambios colectivos pero también personales, que nos atraviesan por dentro, como organización y como personas.

Gizartearen eraldaketarako borroka ezberdinak lotu behar ditugu eta horretarako beharrezkoak diren aliantzak landu. Gaurkoan borroka sindikala eta feminista uztartzearen beharra azpimarratu nahi dugu batez ere.

Feminismoak sindikalismoarentzat eta ELArentzat irakaspen asko eskeintzen dizkigu. Feminismoak emakume eta gizonen arteko berdintasuna aldarrikatzen du, lanen eta denboren banaketa bidezkoagoa, … Azken batean pertsonak eta bizitza bera jarri nahi ditu erdigunean. Hori da ELAren eredua ere!

Horregaitik diogu...

Gora ELA feminista!

Gora emakumeon borroka!