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El proyecto Fiare de Banca Ética: una estrategia a largo plazo

04/12/2012
“Vamos despacio porque vamos lejos” es una frase que suele aparecer de vez en cuando en manifestaciones de distinto tipo, en las que la ciudadanía y las organizaciones sociales que se movilizan quieren no solo realizar una expresión puntual de indignación o denuncia, sino declarar su firme compromiso de articular una respuesta sostenida y sostenible ante aquello que en un momento determinado exige nuestra movilización.

Peru SasiaPeru Sasia, Director de Proyecto Fiare

En los últimos meses estamos asistiendo a manifestaciones de este tipo, en respuesta suficientemente justificada ante las continuas agresiones a la estructura básica de derechos ciudadanos que se están produciendo en muy diversos frentes. Particularmente en el “frente financiero” somos todos testigos a diario del drama de los desahucios, de la estafa de la venta de participaciones o de las consecuencias en el empleo de la restricción del crédito.

Ante esta situación, resulta inevitable, como decimos, expresar nuestra indignación con lo que está ocurriendo en el ámbito financiero. Pero, no lo olvidemos, resulta también imprescindible desarrollar actuaciones a medio y largo plazo que contribuyan a su superación. Algunas deberán operar sobre las entidades financieras supervivientes, intentando mediante la legislación y el control que no se puedan producir los desmanes que han conducido a la situación actual. Otras deberán preguntarse por la necesidad de consolidar herramientas financieras bajo control público. Ambas estrategias, no lo olvidemos, necesitan de poderes públicos suficientemente capaces y motivados para afrontar ambas tareas.

Pero existe también un campo posible, imprescindible en estos tiempos en los que los agentes económicos escriben el guión, para la creación de nuevas herramientas financieras que sean capaces, como ya ocurriera en otros tiempos, de conectar ahorro y crédito sobre la base de un circuito económico en manos de personas y organizaciones comprometidas con reconstruir la economía sobre bases que pongan su valor social por encima de la rentabilidad económica. Nuevos circuitos autogestionados en los que la transparencia, la participación, la vinculación con el territorio y con la economía real, son valores por los que merece la pena renunciar a la búsqueda del mejor postor en el casino inversor. Nuevos circuitos que no esperen a ese Estado protector al que, valga la redundancia, se sigue esperando cada vez con menos esperanza.

Existe un campo posible para la creación de nuevas herramientas financieras que sean capaces de conectar ahorro y crédito sobre la base de un circuito económico en manos de personas y organizaciones comprometidas con reconstruir la economía sobre bases que pongan su valor social por encima de la rentabilidad económica

Fiare (www.proyectofiare.com) lleva ya varios años consolidando un circuito financiero de este tipo, y en estos meses está dando los últimos pasos para reforzar su apuesta por una cooperativa de crédito de banca ética. La Asamblea de personas y entidades socias de Euskadi que tuvo lugar en Donostia el pasado 10 de Noviembre aprobó, como lo han venido haciendo las diferentes territoriales socias de todo el estado, el proceso de integración de las más de 3.000 personas y 300 organizaciones que constituyen su base cooperativa, con la Cooperativa de Crédito de Banca Popolare Etica. Un proceso de alto valor no solo por su capacidad de consolidar una herramienta financiera de banca ética capaz de ofrecer los servicios bancarios habituales (cuentas corrientes, tarjetas o banca por internet), sino por su potencialidad como modelo de articulación de alternativas económicas a escala europea, construidas por la ciudadanía y desde el territorio.

La Asamblea estatal del próximo 16 de Marzo de 2013 y la asamblea de integración que tendrá lugar posteriormente en Florencia el 18 de Mayo supondrán el espaldarazo definitivo a una fase de construcción que ha contado con la participación de cientos de personas, tanto de Fiare como de Banca Popolare Etica, que miramos ilusionadas una realidad cooperativa europea construida paso a paso, con más de 40.000 personas y organizaciones socias y capaz de canalizar mil millones de euros de ahorro hacia el apoyo mediante el crédito de proyectos de alto valor social.

Es importante destacar el gran valor que tiene para Fiare la incorporación de agentes sociales significativos en su red y sus estructuras de participación (cada asamblea, cada oficina, cada grupo local, cada comisión de evaluación ético social del crédito,…). Supone un respaldo esencial para la consolidación de un proyecto sólido y creíble y, en este sentido, resulta de gran importancia la reciente incorporación del sindicato ELA, y que viene a fortalecer una red en la que se encuentran cada vez más organizaciones que ha apostado por apoyar el proyecto Fiare. Un proyecto que, como decíamos al comienzo, va despacio porque quiere llegar lejos, sin atajos ni decisiones que puedan condicionar su capacidad de autogestión ni su valor como alternativa. Un proyecto que se hace día a día con quienes van entendiendo (y somos cada vez más) que construir alternativas es un imperativo de ciudadanía en estos tiempos.