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El camino de la nada a la dignidad

11/06/2012
“Nuestras condiciones son tan malas que no tenemos nada que perder” (Año 2002) “Tenemos un sueldo y unas condiciones dignas; nadie nos va a pasar por encima. Y, lo más importante, hemos parado la expansión de un modelo insolidario y privatizador” (Diciembre de 2010) Entre las dos declaraciones hay ocho años de iferencia, pero están separadas por mucho más que el tiempo.

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Entre las dos declaraciones hay ocho años de diferencia, pero estánseparadas por mucho más que el tiempo. Por una lucha que ha cambiadolas cosas, por una lucha que ha transformado a la parte más débil(eran un centenar de mujeres con sueldos de 590 euros mensuales, conintereses dispersos y escasa convicción en sus propias fuerzas) en unaola imparable de solidaridad, fortaleza y resistencia. No han podido conellas ni la Diputación de Araba ni la dirección de la residencia geriátricaAriznavarra (Vitoria-Gasteiz), ni un gigante empresarial como Mapfre.

 

Las mujeres de Ariznavarra son conocidas por dos huelgas, una deocho meses entre 2002 y 2003 y otra de 1.136 días que arrancó el 18 defebrero de 2008 y se cerró el 16 de diciembre de 2010. No se conocenconflictos laborales de semejante longevidad en toda Europa, y seguramenteno habrá tampoco ejemplos tan acabados de tenacidad, persistenciay confianza en la causa que se defiende.

“Era tan claro que teníamos razón, que no podíamos hacer otra cosaque seguir adelante”. Así lo resumen las representantes sindicales (todasdelegadas del sindicato ELA) que han encabezado la lucha y han servidode apoyo y enlace para un centenar de mujeres y tres hombres queen estos ocho años han pasado de ser el último escalón del mundo laborala constituir un referente de lucha y una bandera de la que se sientenorgullosos los más de 100.000 afiliados de ELA. Vicky Holgado, BeniRubio, Ana González, María Eugenia Nagore, Ainhoa Viteri, RebecaOchoa y Yolanda Briz son la voz que resume, pero también difunde elmensaje y la crónica de estos años, “duros, muy duros; pero lo volveríamosa hacer; esto no se ha acabado, porque hay que conservar lo quehemos ganado. Ni un paso atrás”.