Donapea, mucho más que un instituto público

2013/11/12
A mediados de los 50 el Gobierno de Franco, como reconocimiento a los sectores de la derecha navarra que habían liderado el golpe de estado del 36 fijaba en Iruñea los cimientos de lo que posteriormente se convertiría en el imperio del Opus Dei. Para ello se cedió al OpusDei, prácticamente gratis, una amplia extensión de terrenos, hasta entonces públicos, que fueron convertidos en instalaciones privadas como la Universidad o la clínica Universitaria.

Mitxel LakuntzaMitxel Lakuntza,  Coordinador de ELA en Navarra (Landeia 192)

Sin embargo, a finales de los 70, y ante la patente pretensión de continuar la expansión de los dominios de la Universidad de Navarra (UN), varios concejales de Iruñea (entre otros, Muez, Erize y Urmeneta) evitaron que el Opus se hiciera con esos terrenos apresurándose a inscribir bajo titularidad pública de Iruñea una extensión llamada Donapea, en la que, al tiempo, se construiría, justo en una loma y como un auténtica isla dentro de los terrenos del Opus, un instituto público de formación profesional. Demasiada provocación para el régimen.

También el PSN ha quedado en evidencia, lo que no es dificil, en la carrera de renuncias, incoherencias e irregularidades de un partido que, en Navarra, encarna el descrédito político más que ninguna posibilidad de cambio creíble

Donapea ha cumplido recientemente 33 años, los últimos, bajo la amenaza de su desaparición mediante una operación de venta a la UN. Parece que cumplirá, de momento, alguno más tras la renuncia del Opus a hacerse con los terrenos.

Un símbolo: el éxito de la movilización social. En 2011, UPN y PSN firmaban un acuerdo para vender Donapea por 8 millones. Una operación ruinosa, a todos los efectos, ya que el coste de la construcción de otro centro público de formación profesional se elevaría hasta los 20 millones. La buena noticia, sin embargo, es que tal desprósito no ha se llevado a cabo. La UN, ante la constatación de la falta de apoyo parlamentario para dar luz verde a esta medida, anunciaba a finales de octubre su renuncia a la compra de los terrenos públicos.

Una buena noticia ante la que, al menos, hay que sacar tres conclusiones: La primera es que se trataba de un proyecto en el que el interés público quedaba supeditado a los intereses concretos de una Universidad Privada, que disfruta de numerosos privilegios iniciados en la Dictadura. El traspaso de terrenos e infraestructuras públicos y su consiguiente costo para las arcas forales era -y son- un despropósito que, sin duda alguna, han generado una indignación mayoritaria en la sociedad navarra.

En segundo lugar, tomando en cuenta la política de recortes a los servicios públicos y a las prestaciones sociales que impulsa este Gobierno, esta iniciativa era un ejercicio de obscenidad que ha vuelto a dejar en evidencia las urgencias y prioridades del Gobierno de Barcina para satisfacer los interés de una élite, en este caso los del OPUS DEI. También el PSN ha quedado en evidencia, lo que no es dificil, en la carrera de renuncias, incoherencias e irregularidades de un partido que, en Navarra, encarna el descrédito político más que ninguna posibilidad de cambio creíble. Hay que recordar en este caso que es parte del acuerdo inicial para vender Donapea a la UN, y aunque finalmente ha rectificado, no parece tan claro que sea por convicción sino por la incidencia de la presión social y por intereses coyunturales derivados de su expulsión del Gobierno por Barcina.

Pero, en cualquier caso, la última conclusión y la más importante es la respuesta y la movilización social. Desde el claustro de profesores pasando por numerosas organizaciones, somos muchos los que hemos impulsado la defensa de la continuidad de Donapea como un centro público. Esa es la razón principal.

Donapea ha pasado de ser el capricho de Barcina y el Opus a ser un símbolo de la defensa del bien común. En Donapea se han confrontado dos modelos de sociedad. Ha estado en juego lo público frente a lo privado, lo laico frente a lo religioso, la formación profesional frente a la educacion elitista, y la democracia versus autoritarismo.

Donapea significa mucho. Es verdad que queda mucho por cambiar en Navarra, pero Donapea marca el camino. Por eso es más que un instituto público.