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Cambio climático: tenemos que unir la lucha social y la climática

16/05/2016
"El cambio climático no es una amenaza futura. Está sucediendo aquí y ahora. Está causado por la acción humana, y las consecuencias pueden ser catastróficas. Las políticas sobre cambio climático han fracasado hasta ahora para reducir las emisiones de Gas de efecto invernadero GEI; estas emisiones han aumentado." Aquí tienes un resumen de la conferencia que nos ofreción Asbjørn Wahl en Bilbao.

Dejadlo bajo tierraSe ha dado prioridad a las fuerzas del mercado sobre otras políticas. Desregulación, privatización, orientación al mercado, subsidios a los combustibles fósiles, externalización de costes, ausencia de planificación territorial y urbana, etc., han evitado la acción política necesaria. Nos enfrentamos a un problema de profundas dimensiones sistémicas. Se requiere una aproximación política completamente nueva.

Las medidas para combatir el cambio climático requerirán grandes cambios en la sociedad, por lo que nos encontramos ante una lucha social fundamental. Es una batalla basada en los intereses de cada parte. Las soluciones existen. El gran reto es la capacidad, el poder para aplicarlas.

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El actual régimen de crecimiento económico y el agotamiento de los recursos es una parte intrínseca de la economía capitalista. Un enfoque estrecho sobre los aspectos medioambientales no será suficiente. Se requiere una aproximación crítica al sistema. Necesitamos un creciente control democrático de la economía. Además, no nos enfrentamos solo a una amenaza, también es una oportunidad.

Un enfoque estrecho sobre los aspectos medioambientales no será suficiente. Se requiere una aproximación crítica al sistema. Necesitamos un creciente control democrático de la economía

La amenaza climática tendrá amplias repercusiones para el desarrollo social: como resultado del propio cambio climático, o como resultado de las medidas para evitar o mitigar dicho cambio. La manera en que vivimos y trabajamos cambiará considerablemente, tanto si actuamos como si no. La inacción o posponer la acción representa la mayor amenaza, con efectos desastrosos.

Es una lucha de clases: guste o no, viene una transformación. ¿Será una violenta pelea por recursos como el agua, la energía y la tierra fértil; medidas desesperadas de supervivencia de última hora, que eliminan completamente los derechos humanos y la protección social; o una Transición ordenada y justa que respete y proteja a las actuales trabajadoras y trabajadores a la vez que cree nuevo empleo decente en empresas y sectores sostenibles?

La lucha es primordialmente sobre crear una sociedad mejor para todos y todas. La lucha climática, por tanto, tiene que ir de la mano de una redistribución radical de la riqueza – del Norte al Sur, y de los ricos a los pobres.

Para tener éxito en esta lucha social necesitamos construir alianzas populares amplias y a largo plazo, particularmente entre el movimiento sindical y el movimiento medio ambiental

Nuestras sociedades tienen que adentrarse en una profunda y amplia transformación. Las actividades que dañan el clima deben reducirse, mientras que las energías renovables, la eficiencia energética y las actividades sostenibles medioambientalmente deben desarrollarse de una forma planificada y sistemática. No podemos aceptar que ciertos grupos de trabajadores y trabajadoras se lleven la peor parte de la mitigación del cambio climático a través del paro y la marginación.

La transición a una sociedad medioambientalmente sostenible tiene muchas ventajas. Miles de nuevos empleos en el transporte público, energías renovables y modernización de viviendas, así como comunidades y centros de trabajo menos contaminados. El creciente control democráctico de la economía reducirá la competencia y la presión en los centros de trabajo.  Un uso sostenible de nuestros recursos naturales debería suponer menos horas de trabajo.

Las soluciones a la crisis climática basadas en el mercado han fracasado hasta ahora. Tampoco parece que las grandes cumbres nos vayan a salvar. Necesitamos acuerdos internacionales vinculantes, pero para conseguirlos es necesario movilizar las fuerzas sociales suficientes para conseguir los cambios, sobre la solidaridad, igualdad y necesidades de la gente.

Por tanto, para tener éxito en esta lucha social necesitamos construir alianzas populares amplias y a largo plazo, particularmente entre el movimiento sindical y el movimiento medio ambiental. La lucha climática es sobre democratización, redistribución de la riqueza, el libre uso de nuestro conocimiento común. Para salvar el clima tenemos que cambiar la sociedad. Solo entonces podremos crear las condiciones necesarias para una vida mejor para todo el mundo- incluyendo a nuestra descendencia.

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